Salvatorianos
Archivo del Generalato
¿UN ARCHIVO - POR QUÉ?
1. Un archivo es importante para todas las instituciones que tienen que ver con el público, lo mismo que para todas las fundaciones y organizaciones de las iglesias y, en otro orden de cosas, para las comunidades de vida religiosa reconocidas, las congregaciones, órdenes e institutos seculares, que, de la misma manera, desarrollan una actividad pública. También nosotros los Salvatorianos nos sentimos involucrados y por eso participamos igualmente en la organización de nuestro medio.
2. Interlocutores concretos y colaboradores son los conhermanos de todos los lugares; sus comunidades son representadas por un superior local. El interlocutor en el siguiente nivel es el superior provincial con su consejo y en el nivel más alto es el superior general con su consejo. Sus actividades, decisiones y contactos normalmente son puestos por escrito, ya que las correspondientes negociaciones y decisiones son creíbles y obligatorias una vez que se ponen por escrito; incluso hoy en día, en la era digital.
3. La exigencia, así como la necesidad de tener todo bien claro, demostrable y con posibilidad de volverlo a releer, produce pilas de expedientes y montañas de papel. Tan pronto como se ve necesario un orden para toda esta documentación, podemos hablar del inicio de un Archivo; después se instaura, p. ej. un orden alfabético o cronológico. A continuación vienen los famosos clasificadores de expedientes, y finalmente las comunidades tienen que utilizar armarios donde colocar los expedientes e incluso, organizaciones mayores, tienen habitaciones con archivos y a veces pisos completos y hasta edificios enteros dedicados a este fin.
4. ¿Por qué tantos gastos y esfuerzo? Dos pensamientos se hacen lógicos: ¡Documentamos para la historia y para que pueda ser investigable!
a) En primer lugar la investigación de actas hace posible la historia escrita y con ello se fundamenta la identidad para cada organización así como para sus miembros.
b) Por medio de los estudios de actas, pueden ser comprobados convenientemente tanto fechas necesarias como hechos.
Las actas de los archivos conservan el ayer y el hoy para el mañana; cuanto más amplia sea la colección de escritos de un archivo, tanto más amplios podrán ser los conocimientos y el actuar de la comunidad religiosa, tanto en los niveles superiores como en los inferiores. La conservación y los estudios de los bienes escritos crean, pues, identidad y se contraponen al olvido.
NUESTRO ARCHIVO GENERAL
5. Archivo del Generalato de los Salvatorianos (AGS) se encuentra en Roma, en el segundo piso de la casa madre de los Salvatorianos en la Via della Conciliazione 51. Es sobre todo y ante todo "Archivo del Generalato" y conserva aquella documentación que es enviada al Generalato, o es, o fue expedida por el mismo. ¡Los documentos que llegan aquí son originales, de aquellos que son expedidos, se conserva disponible, naturalmente, una copia...
6. Los documentos pueden ser desclasificados, solamente cuando los conhermanos han fallecido, o se han entregado las fundaciones, o los expedientes ya han sido abiertos, para que sean conservados aquí de una forma duradera, y sean fácilmente accesibles. En el Archivo, sin embargo, a menudo no basta la clasificación alfabética o cronológica, a causa de la cantidad de documentos; por eso se debe utilizar un sistema de orden más detallado. En la AGS, tal como los procedimientos se han llevado hasta el momento, se han podido constatar lagunas al respecto, ya que el sistema de ordenación abarcaba todo, y no daba una visión general comprensible, de manera que cada vez más se encontraba uno con "sorpresas". Por consiguiente la incorporación de un nuevo sistema de ordenación, es un primer paso importante.
7. De gran significado son todos aquellos documentos, que nos han quedado de nuestro fundador el P. Francisco María de la Cruz Jordán, pero también de nuestro segundo Superior General el P. Pancracio Pfeiffer, así como de algunos de los primeros Salvatorianos, p. ej. el P. Otto Hopfenmüller o el P. Buenaventura Lüthen. Lo que era puesto por escrito por ellos, o más tarde sobre ellos, nos permite entender mejor los comienzos de nuestra comunidad religiosa; se trata de la "Hora Cero" del pasado. - Actualmente todo lo que fue almacenado de, o sobre, nuestro fundador, o fue encontrado sobre él, está conservado en el llamado‚ "Archivo de la Postulación" y está al servicio del Proceso de Beatificación. Sin embargo todo él, en su conjunto, hace parte del Archivo General y será integrado de nuevo en el mismo, después de las medidas de reparación que se están llevando a cabo.
Indicaciones de literatura:
a) Comisión papal para los bienes culturales de la iglesia: La función pastoral de Archivos eclesiásticos. 2 de febrero de 1997. Editados por la Secretaría de Conferencia de obispos Dt.. Ayudas de trabajo Bonn 142, en 1998.
b) Archivos de la provincia alemana de los jesuitas: Ayuda para la dirección de Archivos de las comunidades de la orden. Introducción en cinco pasos, con una digresión para la administración de bienes escritos. 4 de diciembre de 2007.
c) Penz, Helga: ¿Qué archivar? Formación de existencia en archivos congregacionales. Discurso en la conferencia de información de archivos para las congregaciones en Austria, ARGE, el 23 de noviembre de 2009.